Bodegas CARE nace en el año 2000 como un proyecto familiar moderno dentro de la D.O. Cariñena que, aunque relativamente reciente en su concepción como marca, se basa en la historia y la tradición de la zona, con un enfoque vanguardista que fusiona arte contemporáneo y un profundo respeto a su raíces históricas, la viña y el territorio. Su identidad juega con un doble guiño: CARE fue el nombre con el que los romanos se referían a Cariñena y, en inglés, evoca cuidado y mimo (to care). Esa idea se remata con sus etiquetas de rostros creadas por el artista Enrique Torrijos, convertidas en seña de marca. Es una de las más exitosas bodegas actualmente en España con gran comercio internacional, referente de la D.O. y de Aragón.
Notas de cata▼
Con un atractivo color a cereza roja y un ribete púrpura. Muestra aromas claros, limpios e intensos de frutos rojos y negros maduros, con notas especiadas por la crianza y toques minerales. Rico y potente en el paladar, en boca, presenta esos aromas afrutados y provenientes de la barrica que anunció en nariz perfectamente integrados. Al final, el vino es largo, persistente y frutal.
Maridaje▼
Estofado de ternera y verduras, setas encebolladas y risotto con queso ricotta.
Viticultura y vinificación▼
CARE Crianza 2022 (D.O. Cariñena) se elabora con 70% Tempranillo y 30% Merlot, procedentes de viñedos propios repartidos en tres fincas situadas a 5-10 km de la bodega, con suelos de baja fertilidad y presencia de carbonatos, y parcelas como Finca Bancales (altitud 600 m) y Finca Cadillos (altitud 450 m), lo que permite un control muy directo de la uva desde el campo. La vendimia para estas variedades se realiza de noche (en torno a 9 ºC) para que la uva llegue fresca y en condiciones óptimas, y se trasiega con bomba peristáltica para un trato delicado antes de fermentar. En bodega, se aplica maceración prefermentativa en frío 6 días a 10 ºC, la fermentación se deja subir hasta 26 ºC y, tras finalizar, el vino permanece 15 días en maceración con los hollejos. La fermentación maloláctica se realiza en depósito y la crianza se completa con 8 meses en barrica de roble americano (Kentucky), buscando estructura y redondez sin perder la fruta.