Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda

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La Manzanilla es el vino generoso más atlántico y salino de España, producido exclusivamente en Sanlúcar de Barrameda bajo la influencia única del río Guadalquivir y el viento de poniente.

La manzanilla es un vino con carné de identidad muy estricto: solo puede criarse en Sanlúcar de Barrameda, ahí donde el Guadalquivir se encuentra con el Atlántico, en Cádiz. Se hace con uva Palomino y cría bajo velo de flor, esa capa de levaduras vivas que protege el vino del aire, igual que el fino de Jerez. La diferencia está en el aire de Sanlúcar, húmedo y salino, que mantiene el velo espeso todo el año y le imprime su sello.

El resultado es un vino generoso pálido, seco y punzante, con ese toque salino que la hace inconfundible y que parece traer el mar dentro. Se bebe muy fría y desaparece de la copa sin darte cuenta. Bodegas Hijos de Rainera Pérez Marín, la casa de la histórica La Guita, es una de sus firmas de referencia.

¿Qué diferencia hay entre manzanilla y fino?

Los dos crían bajo velo de flor con uva Palomino, pero la manzanilla solo se elabora en Sanlúcar de Barrameda. La brisa marina y la humedad mantienen el velo activo todo el año, lo que le da un punto más salino y fresco que el fino de Jerez.

¿Por qué la manzanilla solo se hace en Sanlúcar?

Por su microclima. La cercanía del Atlántico y del río mantiene la bodega húmeda y fresca, y el velo de flor crece con fuerza durante todo el año. Ese ambiente único no se reproduce en otras localidades del marco.

¿Con qué marida y para qué ocasión?

Es el vino del aperitivo: fritura de pescado, marisco, gambas, aceitunas y jamón. Se toma bien fría en una tarde de feria o una comida al sol.