Clotàs Monastrell 2022

Monastrell de viña vieja.

23,00 €0,75 l.

/ bot. 0,75 l · IVA incl.

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Ficha técnica del vino

Tipo de vino
Tinto
Variedad de Uva
Monastrell
Añada
2022
Volumen
0,75 l.
Alcohol
14 %
D.O.
IGP Catelló

Contiene sulfitos

Notas de cata

Rojo picota con ribete rosáceo/violáceo, capa media-alta y brillo limpio. En nariz, arranca con flores blancas y fruta roja y negra muy sana. Después, aparecen aires balsámicos, piel de naranja y un punto dulce de anís, y se hace más profundo con matices ahumados, pimienta negra y recuerdo de carbón. En boca, entra con potencia, pero de paso sutil: hay peso y estructura, equilibrados por una acidez que lo estira. Se reconoce la fruta negra con notas de aceituna negra y pimienta, tanino fino y tacto redondo, con final largo y sabroso y clara capacidad de guarda.

Maridaje

Tinto muy gastronómico para carnes a la brasa y asados (ternera, vaca vieja), caza mayor y menor y guisos de larga cocción. También encaja con embutidos curados y platos de setas por su perfil especiado-balsámico. Sírvelo ligeramente más fresco de lo habitual en tintos, en torno a 14-16 ºC, para que muestre toda su finura y frescura.

Viticultura y vinificación

Clotàs M 2022 está elaborado con 100% Monastrell de viñas viejas (70 años), en un entorno de secano característico de Les Useres. La vendimia es manual en cajas. En bodega, se despalilla y la uva sin estrujar pasa a barricas abiertas de 225 litros de roble francés donde fermenta sin adición de sulfitos ni levaduras, con maceración de 16 días. Después, realiza 12 meses de crianza en roble francés y se embotella sin filtrar, por lo que pueden aparecer precipitados.

Origen y tradición

Bodega Flors nace en Les Useres (Castellón) como la recuperación consciente de un legado familiar vitícola: Vicente Flors, sexta generación, impulsa el proyecto en 2008 con la idea de devolver vida y sentido a viñas y elaboraciones propias del entorno, asumiendo personalmente tanto el trabajo de campo como la elaboración. Vicente decide dar el paso de reactivar la bodega familiar ya en una etapa madura, a los 58 años, formándose y afinando una filosofía de mínima intervención y máximo respeto por el viñedo para lograr vinos que denominan sinceros, de carácter mediterráneo, que han ido ganando reconocimiento.