Pasear por Cellers de Scala Dei es como viajar en una máquina del tiempo a otras épocas, donde todo sucedía más lento y en el que se sabía muy bien cómo hacer las cosas. En 1215 se inaugura la Cartuja de Scala Dei, a iniciativa del Alfonso II de Aragón, instalándose en ellas monjes cartujos procedentes de la Provenza. Los monjes comenzaron a producir vino a mediados del siglo XIII. La desamortización de Mendizábal los expulsa en 1835. En 1844 cinco familias adquieren las tierras y fundan la Sociedad Agrícola de la Unión, origen de la actual bodega. En 1878 salió la primera botella de vino del Priorat de la historia, que obtuvo una medalla de oro en la Exposición Universal de París. En 1974 la bodega se refunda. Y en 2007 se da el salto definitivo de modernización hasta lo que es la actual bodega.
Notas de cata▼
Rojo intenso con ribetes azulados. En nariz, aromas a frutas rojas maduras. Fresco y atractivo. En boca, redondo. Recuerdos de la fruta apreciada en nariz. Mineralidad típica de los suelos de llicorella del Priorat.
Maridaje▼
Perfecto para comer en un asador. Perfecto para jamón ibérico y embutidos de calidad. Ideal para todo tipo de pastas. Quesos curados.
Viticultura y vinificación▼
El Tribut de Scala Dei 2024. Multivarietal, siendo la Garnacha la variedad dominante. Diferentes viñas: Salanques, Parada, Maset, Era y Pla Saqueta. De entre 15 y 30 años de edad. Plantadas en terrazas de llicorellas y arcilla roja. Entre 400 y 800 metros de altitud. Tras la vendimia, manual, la uva se agrupa por racimos homogéneamente maduros, y se encuba en depósitos abiertos de 7000 kilos. Fermentación con levaduras naturales. Por cata, se decide el momento de prensar, que según la viña de origen y el tiempo de contacto con los hollejos, puede variar entre los 12 y los 16 días. Entonces permanece unos meses en depósitos de acero inoxidable hasta su embotellado.