Valdesil es una bodega familiar de Vilamartín de Valdeorras (Ourense) cuyo origen se vincula a la unión, a finales del siglo XIX, de dos sagas viticultoras del valle del Sil: los Prada (Córgomo) y los Gayoso (Portela), con un patrimonio de pequeñas parcelas (pezas) en laderas exigentes. Una de sus historias más repetidas en la comarca es la viña plantada en 1885 por su bisabuelo José Ramón Gayoso Santín, considerada el arranque de su leyenda en torno a la Godello, y el temprano impulso comercializador de la familia cuando el ferrocarril abrió la salida de los vinos de Valdeorras hacia las ciudades gallegas (inicios del siglo XX). En la etapa contemporánea, la bodega se consolidó con la creación de marcas propias y, ya en el siglo XXI, con una fuerte orientación a la calidad y a los vinos de parcela, impulsada por la nueva generación.
Notas de cata▼
El vino muestra los rasgos de los suelos de esquisto con sus delicadas notas cítricas y minerales, muy elegante, seguido de aromas de delicada fruta de hueso, entremezclados con notas herbales de hinojo y las notas de la crianza sobre sus lías finas. En boca, muestra un extraordinario equilibrio, con un cuerpo medio a alto, untuoso, y una excelente estructura basada en su acidez y su poderosa mineralidad.
Maridaje▼
Pescados blancos, mariscos gallegos, pulpo a la gallega, empanadas, quesos de Galicia, percebes
Viticultura y vinificación▼
Valdesil Godello Sobre Lías 2024 es un blanco 100% Godello de la D.O. Valdeorras, elaborado con uva de viñedos en propiedad de la familia en laderas de Portela y Córgomo, sobre roca de esquisto (pizarra), con una viticultura de enfoque conservacionista que mantiene cubierta vegetal y maneja el viñedo siguiendo ritmos circadianos. La vendimia es manual y, ya en bodega, se realiza una breve maceración pelicular y desfangado estático antes de fermentar con levaduras indígenas en depósitos de acero inoxidable, vinificando por zonas/parcelas para preservar matices, y completando después una crianza sobre lías finas en el propio inox durante aproximadamente 5-6 meses, con batonage periódico para ganar volumen, textura y complejidad sin perder tensión atlántica y mineralidad.