En Perelada, la cultura y el vino van literalmente pegados al Castillo de Peralada desde hace siglos: su tradición vinícola se remonta a la Edad Media, con actividad documentada al menos desde el siglo XIV, cuando los carmelitas de un convento junto al castillo elaboraban vino para el Condado de Perelada, dejando una huella histórica que todavía define el carácter del proyecto. El gran punto de inflexión moderno llega en 1923, cuando Miguel Mateu Pla adquiere el castillo con la idea de relanzar esa tradición del Empordà y proyectarla hacia el futuro; desde entonces, la bodega ha cultivado un equilibrio constante entre tradición e innovación, integrando patrimonio, viñedo y una vocación artística que se ve también en su vida cultural y en el enoturismo. Ya en la etapa contemporánea, con la tercera generación y el liderazgo de Javier Suqué Mateu al frente del grupo, Perelada ha reforzado esa ambición con una nueva bodega de arquitectura icónica, pensada para fundirse con el paisaje (obra de RCR Arquitectes) y con enfoque sostenible acreditado por LEED Gold, mientras avanza en el objetivo de lograr la certificación orgánica de todos sus viñedos. Hoy, Perelada es un ecosistema donde conviven vino, turismo enológico, arte, gastronomía y un patrimonio histórico único alrededor del castillo.
Notas de cata▼
Color amarillo paja pálido con ligeros tonos verdosos. Aromas limpios a fruta madura con tonos de crianza y notas de tostado. En boca, es amplio y largo, ligeramente afrutado, untuoso, seco y suave, con un buen equilibrio.
Maridaje▼
Brut nature muy gastronómico: va genial con mariscos (ostras, gamba, navajas), pescados al horno o a la brasa, y platos con cierta grasa buena como arroces de mar, pasta con salsas blancas o mantequilla, y aves asadas. También es un acierto con quesos cremosos y con ahumados, porque la burbuja y la acidez limpian el paladar y realzan los matices tostados de la crianza.
Viticultura y vinificación▼
Perelada Gran Claustro Brut Nature Gran Reserva 2019 se elabora en D.O. Cava con una viticultura orientada al respeto del terruño, cuidando suelo y planta y realizando una selección minuciosa de la cosecha en el viñedo. El coupage integra Chardonnay y Pinot Noir -a los que se suma Parellada en el ensamblaje- y parte de un prensado suave para obtener mosto flor, buscando precisión y evitando aristas. La fermentación alcohólica del vino base se realiza en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada para conservar pureza aromática y, posteriormente, se embotella el vino ya ensamblado para la segunda fermentación en botella siguiendo el método tradicional (Champenoise), obteniendo el carbónico de forma natural. La crianza es larga, permaneciendo en botella entre 24 y 30 meses sobre sus lías, lo que aporta complejidad y una textura más cremosa. Finalmente, al ser Brut Nature, el degüelle se completa sin añadir licor de expedición, manteniendo un estilo seco, nítido y muy gastronómico.