Bodegas Baigorri es una bodega vanguardista en Samaniego (Rioja Alavesa), fundada a finales del siglo XX, destacada por su innovadora arquitectura subterránea de cristal diseñada por Iñaki Aspiazu, que permite la elaboración de vino por gravedad, minimizando el uso de bombas y respetando la uva. Impulsada significativamente tras la entrada de Pedro Martínez Hernández, en 2007, Baigorri busca la excelencia en sus vinos, integrándose en el paisaje de la Sierra de Cantabria y combinando tradición con tecnología avanzada para expresar el terruño de Rioja Alavesa. El edificio, un cubo de cristal integrado en el entorno, se organiza en nueve niveles (siete subterráneos) para que la uva descienda por gravedad, desde la recepción hasta el embotellado, preservando su integridad. Se prioriza la integridad de la materia prima, evitando métodos mecánicos dañinos y usando levaduras autóctonas y procesos manuales. Combina lo mejor de los métodos tradicionales con tecnología moderna, buscando la expresión pura del terruño. Obtuvo premios internacionales rápidamente por la calidad de sus vinos. En 2017, Baigorri adquirió Bodegas Granbazán en Rías Baixas, añadiendo vinos Albariño a su portafolio. Colabora en proyectos de I+D+i, como el estudio de subproductos de la uva para nuevos productos saludables.
Notas de cata▼
Fiel reflejo de sus orígenes de altura, ofrece aromas intensos florales y de frutas rojas con gran complejidad. En boca, es untuoso y envolvente, con muy buena expresión y un final largo de recuerdo mineral.
Maridaje▼
Encaja muy bien con carnes blancas, aves y platos especiados, además de pescados y mariscos cocinados (por ejemplo, merluza o bacalao) cuando van con salsas o preparaciones con cierta intensidad. También es un acierto con quesos, especialmente de cabra y azules, porque su volumen y su toque de barrica sostienen el bocado.
Viticultura y vinificación▼
Baigorri Garnacha 2019 se elabora con una monovarietal de Garnacha procedente de viñas viejas de más de 65 años y de viñedo de altura (por encima de 700 m), sobre un suelo arcillo-ferroso muy pobre, trabajado bajo criterios de viticultura sostenible y con vendimia manual. En bodega, la uva se selecciona a mano (mesas de vibración y peso), se despalilla sin estrujar y macera con largas fermentaciones intracelulares. La fermentación alcohólica se realiza en depósitos de acero inoxidable con una temperatura de alrededor de 27 ºC, con trabajo suave y una lógica de elaboración por gravedad/remontados naturales, y después hace la fermentación maloláctica en barricas nuevas de roble francés. Finalmente, realiza 14 meses de crianza en barricas nuevas de roble francés (en varios formatos) y se embotella sin clarificar ni filtrar.
Certificaciones, puntuaciones y premios▼
Medalla de Oro en Grenaches du Monde 2022. 92 puntos Guía Peñín. 91 puntos James Suckling.