Un oloroso seco clásico y contundente, ideal para quien busca un Jerez con profundidad, amplitud y final larguísimo.
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Características del vino
Tipo de vino: Generoso
Variedad de Uva: 100% Palomino Fino
Bodega: González Byass
Volumen: 0,75 l.
Alcohol: 18 %
Denominación de Origen: D.O. Jerez-Xérès-Sherry
González Byass es una de las casas históricas del Marco de Jerez: su origen se remonta a 1835, cuando Manuel María González inicia su andadura en Jerez y aprende el oficio de la mano de su tío materno José Ángel de la Peña, conocido como Tío Pepe, cuyo apodo acabaría dando nombre al fino más emblemático de la firma. Con el tiempo, la marca se convirtió en un icono cultural y publicitario (incluido el famoso rótulo de Puerta del Sol en Madrid). La propia casa presume de una solera histórica establecida en el siglo XIX, reflejando esa continuidad que define a los grandes jereces.
Notas de cata▼
En copa, presenta un color ámbar dorado, brillante. En nariz, es intenso y envolvente, con claros recuerdos de frutos secos (nuez/avellana), madera noble y notas especiadas. Aparecen también matices de vainilla del roble y un fondo más profundo que puede recordar a cuero o trufa. En boca, es seco, sabroso y estructurado, con volumen y una persistencia muy larga. El final es complejo, con ecos de frutos secos, especias y un toque avainillado, dejando una sensación cálida y elegante.
Maridaje▼
Es un oloroso seco de mesa, perfecto para platos con intensidad: carnes rojas y de caza, guisos y estofados, y también para recetas con setas donde su carácter oxidativo y especiado encaja especialmente bien. Va de maravilla con quesos muy curados y tabla de frutos secos, y servido fresco (en torno a 10-13 ºC) gana en precisión aromática sin perder profundidad.
Viticultura y vinificación▼
Alfonso se elabora con Palomino Fino del Marco de Jerez y se vinifica como oloroso seco mediante fermentación del mosto y posterior encabezado hasta alrededor de 18% vol., un grado alcohólico que impide el desarrollo del velo de flor y orienta el vino a una crianza oxidativa. A partir de ahí, envejece en botas de roble americano mediante el sistema tradicional de criaderas y solera, con una vejez media en torno a 8 años, lo que explica su perfil más estructurado, de aromas cálidos y fondo de frutos secos y madera noble.