Maison Tardieu-Laurent nace cuando Michel Tardieu (apasionado del vino y de los terruños del Ródano) decide en 1996 crear su propia maison en Lourmarin (Provenza), construida alrededor de una idea muy clara: seleccionar parcelas y uvas de primer nivel y afinar cada vino con una crianza rigurosa pero respetuosa, buscando más delicadeza y precisión que exceso. Con el tiempo, el proyecto pasa a ser plenamente familiar, con Michel trabajando junto a sus hijos en la selección y ensamblaje, manteniendo ese espíritu de micro-négociant-éleveur centrado en el savoir-faire de la crianza.
Notas de cata▼
Perfil intenso y mediterráneo: fruta negra madura (mora, ciruela, cereza negra) con un marcado carácter de garriga (tomillo, romero, laurel), pimienta, regaliz y un fondo balsámico y terroso. En boca, es amplio y envolvente, con tanino firme, pero pulido, textura carnosa y buena profundidad, equilibrado por una acidez suficiente que alarga el paso. El final es largo, con ecos de especias dulces, hierbas secas y un toque mineral/cálido muy propio de la denominación.
Maridaje▼
Marida especialmente bien con platos de cocciones lentas y carnes con intensidad: cordero asado con hierbas provenzales, ragú de ternera, jarrete o carrilleras, estofados de caza (jabalí, ciervo) y pato. También brilla con cocina especiada, pero no picante (tajine de cordero con ciruelas, couscous con cordero), setas y trufa, y guisos de legumbre con chorizo o panceta. En quesos, encaja con curados de oveja, comté, beaufort o un buen tomme. Si lo sirves algo más fresco (15-16 ºC), puede ir sorprendentemente bien con embutidos nobles y platos de horno con verduras mediterráneas.
Viticultura y vinificación▼
Châteauneuf-du-Pape 2022 es un ensamblaje de Garnacha, Syrah, Mourvèdre y Cinsault, procedente de una selección de viñas en parajes clásicos de la denominación como Plateau de Mont Redon, Les Bédines, La Crau, Cabrières y Pignan, con viñedos históricos en torno a 60-80 años. En bodega, la vinificación se realiza con 50% sin despalillar (parte de racimo/uva entera), y la crianza sigue el método habitual de la casa: 10 meses en barricas de uno y dos usos (Allier y Tronçais) y después 10 meses en foudre para afinar textura y complejidad sin sobremarcar la madera.