Dominio do Bibei es una bodega de la D.O. 53, en Ourense, Galicia, fundada a principios del siglo XX. El proyecto lo lidera Javier Domínguez, heredando la tradición de la viticultura heroica, cultivando en laderas con pendientes extremas que van desde los 300 hasta los 900 metros sobre el nivel del mar. La bodega está situada en Manzaneda, en pleno valle del Bibei. Aunque su apuesta inicial fue por la Mencía, en la actualidad han recuperado variedades autóctonas como la Brancellao, la Mouratón, la Sousón y la Caíño. Para los blancos, la Godello. La bodega está construida como terrazas subterráneas, con lo que minimizan el impacto sobre el paisaje. Sin duda alguna, Dominio do Bibei ha sido una de las grandes impulsoras de los vinos de calidad en la 53.
Notas de cata▼
"Un blanco amarillo. En nariz, aromas de fruta blanca y amarilla madura, melocotón y manzana verde. Notas de flores blancas y hierba fresca. En boca, voluminoso, sedoso y envolvente
Maridaje▼
denso e intenso. Acidez muy viva. Persistente y prolongado. Ligero amargor final."
Viticultura y vinificación▼
Un blanco gallego óptimo para aperitivo con ostras y mariscos cocidos o almejas al vapor. En la mesa ideal para pescados blancos a la parrilla o al horno. También pescados en caldereta. Ahumados y quesos de vaca.
Certificaciones, puntuaciones y premios▼
Lapola 2023 es un ensamblaje de tres variedades clásicas gallegas ?Godello, Albariño y Doña Blanca? procedentes de vides plantadas en las escarpadas lomas de los desfiladeros del río Bibei, bajo un clima atlántico-oceánico de transición con estaciones muy marcadas. Las laderas pobladas de castaños, robles, lavanda y manzanilla enriquecen el entorno y contribuyen a la singularidad aromática de estos vinos, mientras que los suelos de esquisto, pizarra y granito aportan la mineralidad y la tensión que caracterizan al terruño del Bibei. La vendimia se realiza en cajas de 10 kilos, con selección racimo a racimo. En bodega, la uva se somete a una maceración en frío de un día a 2 °C antes del prensado, seguida de un desfangado para limpiar el mosto. Cada variedad y cada parcela se vinifican por separado, respetando la identidad propia de cada una. La crianza se desarrolla en dos etapas: primero en barricas de roble francés y fudres austríacos de varios usos, y posteriormente en depósitos ovoides de hormigón sobre las propias lías, donde el vino gana en volumen y complejidad sin perder frescura. El Lapola no realiza fermentación maloláctica, lo que preserva la acidez natural y la vivacidad característica de sus tres variedades.