La historia de la bodega Marqués de Vargas se remonta a 1840, cuando Felipe de la Mata, VIII Marqués de Vargas, plantó las primeras viñas en la Hacienda Pradolagar, cerca de Logroño, comenzando un legado de pasión por el vino que culminó en la construcción de la bodega moderna en 1989 por Pelayo de la Mata, XI Marqués de Vargas, siguiendo un modelo château francés para elaborar vinos de alta guarda exclusivamente con uvas de su viñedo, obteniendo la calificación de Viñedo Singular por su calidad y singularidad. La Hacienda Pradolagar mide 52 hectáreas divididas en 32 parcelas, cada una vinificada por separado, con variedades como Tempranillo, Garnacha, Mazuelo, Graciano y Maturana. Su cultivo se caracteriza por un cuidado extremo, sin herbicidas ni pesticidas, y vendimia manual. El grupo también es propietario del Pazo de San Mauro en Rías Baixas, expandiendo su legado a otras denominaciones de origen.
Notas de cata▼
Elegante y complejo, aromas frutales con notas de madera bien integradas. En boca, fresco y afrutado, con taninos suaves y final prolongado.
Maridaje▼
Excelente con carnes rojas a la parrilla, jamón curado, quesos de oveja.
Viticultura y vinificación▼
Marqués de Vargas Reserva 2019 procede de uva propia de la Hacienda Pradolagar, en el valle del Ebro, con clima extremo, suelos arcillosos calcáreos cubiertos con cantos rodados de río y cepas de entre 35 y 50 años. El cultivo se realiza sin herbicidas ni pesticidas, respetando el entorno. La vendimia es manual: se hace una primera selección en el campo de los racimos y los escogidos llegan a bodega minutos después, donde se seleccionan con mimo. Cada variedad de uva se vinifica por separado. La fermentación alcohólica se realiza en depósitos de acero inoxidable y cemento, y en tinas de tamaño variable de roble francés. Esta fermentación dura de 11 a 14 días. A diario, se le practican remontados y bazuqueos, y la maceración de 13 días es posterior a la fermentación. La crianza se realiza por un periodo de 22 meses en barricas de roble francés, americano y ruso. Se realizan trasiegos cada 5 o 6 meses, y el decantado es natural y sin filtrados ni clarificados.