Aunque los orígenes de la bodega se remontan a 1734, la historia moderna de Champagne Taittinger arranca cuando Pierre Taittinger se enamora de Champagne durante la Primera Guerra Mundial y, ya en los años 30, compra el Château de la Marquetterie (1932) y, poco después, adquiere la histórica casa Forest-Fourneaux (1934), una de las más antiguas de la región, dando forma al proyecto familiar. Con el tiempo, la maison consolida un estilo reconocible por su búsqueda de finura y elegancia, con el Chardonnay como pieza clave de su identidad. En Reims, su corazón late en el entorno de Saint-Nicaise, entre restos de abadía medieval y espectaculares crayères (galerías de tiza), hoy vinculadas al conjunto patrimonial de Champagne inscrito por la UNESCO. En 2006, la saga familiar logra recomprar la maison tras la etapa de Starwood. Claude, uno de los hijos de Pierre, fue quien impulsó la marca y colaboró con artistas como Vasarely o Lichtenstein para diseñar botellas de edición limitada. Actualmente, el legado familiar continúa con Pierre-Emmanuel Taittinger y sus hijos Clovis y Vitalie, manteniendo en alto el prestigio de la bodega.
Notas de cata▼
El cuerpo intenso y brillante es de color rosa brillante. Las burbujas son finas y la espuma persistente. La nariz, plena y maravillosamente expresiva, es fresca y joven. Desprende aromas de frutos rojos (frambuesa silvestre recién aplastada, cereza, grosella negra). En boca, logra un equilibrio perfecto entre una textura aterciopelada y un sabor con mucho cuerpo. Los sabores recuerdan a frutos rojos frescos y crujientes. El paladar se puede resumir en cuatro palabras: vivo, afrutado, fresco y elegante, como solo un rosado puede ser.
Maridaje▼
Puede disfrutarse tanto al inicio como al final de una velada. Deliciosamente aromático como aperitivo, también es un acompañamiento sutil para postres de frutas, como tarta de frutas, ensalada de frutas y crumble de frutos rojos.
Viticultura y vinificación▼
Taittinger Prestige Rosé se construye a partir de un coupage donde el Chardonnay (en torno al 30%) aporta finura y frescura, y se completa con Pinot Noir y pequeñas proporciones de Pinot Meunier. Procede de viñedos de Champagne (entorno de Reims y crus de referencia), sobre suelos mayoritariamente calcáreos y de tiza, que contribuyen a una sensación de tensión y mineralidad. La mayor parte del vino se vinifica en blanco, a partir del mosto de primer prensado (cuvée), y el color y la intensidad se logran por el método de adición: antes de la toma de espuma, se incorpora aproximadamente un 12-15% de vino tinto tranquilo de Pinot Noir (de zonas como Montagne de Reims y Les Riceys). La segunda fermentación se realiza en botella por método tradicional (Champenoise) y el champagne permanece un mínimo de 3 años de crianza en bodega sobre lías antes del degüelle, buscando burbuja fina, textura cremosa y mayor complejidad aromática.
Certificaciones, puntuaciones y premios▼
92 puntos Robert Parker. 92 puntos James Suckling. 92 puntos Wine Spectator.