Este proyecto nace del cruce de dos mundos muy reconocibles: Antoine Graillot, heredero de una de las familias míticas de Crozes-Hermitage en el norte del Ródano, y Raúl Pérez, una de las figuras clave en la proyección moderna del Bierzo. La colaboración surge por el interés francés por los vinos de la zona y acaba convirtiéndose en una aventura compartida: precisión y estilo de vinificación con sensibilidad norteña, por un lado, y conocimiento milimétrico de parajes, viticultores y viña vieja berciana, por el otro, dando lugar a una gama que busca expresar Bierzo con un enfoque muy de parcela y mínima intervención.
Notas de cata▼
Corte muy fino, con fruta negra madura (mora/ciruela) y un toque de fruta roja, acompañado de notas de especias y pimienta. En boca, es jugoso y equilibrado, con tanino maduro, frescura que alarga el trago y un final persistente donde vuelven la fruta y el punto especiado.
Maridaje▼
Encaja de maravilla con carnes asadas o a la brasa (cordero, ternera), estofados de cocción media, platos con setas y guarniciones de verduras al horno. También va muy bien con embutidos curados y quesos de media curación: tiene fruta y estructura para aguantar el plato, pero suficiente frescura para no hacerse pesado.
Viticultura y vinificación▼
Encinas El Rapolao 2020 procede del viñedo El Rapolao en Bierzo y se elabora con un ensamblaje donde domina Mencía (97%), acompañada de Bastardo (2%) y Alicante Bouschet (1%). La vendimia es manual y la fermentación arranca de forma espontánea con levaduras autóctonas, realizando la fermentación alcohólica con racimos enteros en depósitos de hormigón. La maceración se prolonga un tiempo tras la fermentación antes del descube y el prensado de los hollejos. La crianza dura aproximadamente 10 meses en grandes fudres usados, buscando pulir textura y mantener la frescura sin que la madera marque el perfil final, y después se ensambla y embotella.
Certificaciones, puntuaciones y premios▼
93 puntos Robert Parker. 93 puntos Wine Spectator.