Jumilla

Mostrando los 5 resultados

La D.O. Jumilla es el gran territorio del Monastrell español, produciendo tintos de enorme concentración, fruta madura e intensidad mediterránea sobre suelos calcáreos del interior murciano.

Sol, secano y Monastrell. Con esos tres ingredientes se entiende casi todo lo que pasa en Jumilla, a caballo entre Murcia y Albacete. Es tierra dura, de poca lluvia, y ahí la Monastrell se mueve como pez en el agua: aguanta el calor, madura sin problemas y da uva de mucho color. La acompañan la Cabernet Sauvignon, la Syrah y, en blanco, algo de Sauvignon Blanc.

De ahí salen vinos tintos de color intenso y fruta negra madura, con una virtud que engancha: por lo que cuestan, dan muchísimo. Durante años Jumilla fue zona de granel, hasta que un puñado de bodegas decidió apostar por la calidad y cambió la foto. Bodegas Juan Gil y Bodegas Raíces Ibéricas llevan hoy sus tintos por medio mundo y han hecho que el nombre de la comarca suene fuerte fuera de España.

¿A qué sabe un tinto de Jumilla?

A fruta negra madura, ciruela y moras, con notas de monte y especias. La Monastrell da vinos potentes, de cuerpo y grado alto, y con crianza aparecen el cacao y la vainilla de la barrica.

¿Qué uvas se cultivan en Jumilla?

La reina es la Monastrell, muy resistente al calor y a la sequía. La acompañan Tempranillo, Syrah, Cabernet Sauvignon y Garnacha en tinto, y Airén, Macabeo o Sauvignon Blanc en blanco.

¿Con qué marida y para qué ocasión?

Va con carnes rojas, guisos, cordero y quesos curados. Es un tinto para una comida de invierno o una barbacoa, con botellas que no rompen el bolsillo.